Universidad Omega, N° 41,
Septiembre 2017.
 

   La Nación S.A. no descansa ni siquiera para las celebraciones patrias o cuando la Sele consigue un emocional empate ante un México futbolísticamente superior (en esta última ocasión). Titula su editorial del 6 de septiembre “Buena coreografía” (se pronuncia “buena” chirriando dientes y se aúlla ¡COREOGRAFÍA!). El malhumor del editorialista tiene su fuente en que el presidente Luis Guillermo Solís mostró un buen desempeño ante una Comisión de Diputados que investiga créditos del Banco Nacional que disgustan a La Nación S. A. Un éxito público del Presidente enfurece a los “periodistas” responsables del periódico y a sus dueños y probablemente a amigos o socios de estos últimos. El grito oligárquico latinoamericano siempre ha sido: “¡Es plata nuestra y nos la están robando!”. En este caso se trata de las ganancias que provienen de la venta del cemento en el país que, hasta ahorita, había sido manejado por solo dos grandes empresas transnacionales cuyas casas matrices están en México y Suiza, países cuya transparencia financiera no es exactamente la mejor del mundo (en este momento recién están en proceso de mejorarlas, debido a presiones internacionales). Durante la administración de Solís se cambió legislación para permitir a otros empresarios participar en el mercado y ello precipitó el ¡escándalo! del “cemento chino”.

   A La Nación S.A. parece interesarle que se le corten testículos al nuevo empresario del cemento, un señor Bolaños, a quien es sospechoso de ser su carnal político, el polémico diputado Morales Zapata, al faraón de la DIS, Mariano Figueres, a algún directivo del Banco Nacional y, curiosamente, al Ministro de Comunicación del presidente Solís (fue antes periodista de La Nación S.A. y se permitió discrepar de su línea editorial en un espacio que el periódico abrió para sus redactores), el periodista Mauricio Herrera Ulloa. El editorial del 6 de septiembre se abre con un “El gobierno ha dado muchas muestras de torpeza en materia de comunicación…”. Se lee, “¡Herrera, Sobrino del Gran Dragón, es un pésimo comunicador, un mediocre!”

      Dejando de lado pleitos de sótano el punto central es que, asesorado por el sobrino del Gran Dragón, el Presidente Solís fue a la Asamblea Legislativa con una coreografía que los burros diputados de la Comisión bailaron sin siquiera saber que danzaban. “Coreografía” se dice de la composición de un baile y de su representación. Los diputados resultan ser bailarines notables porque danzan espontáneamente una coreografía montada por la Casa Presidencial y lo hacen como los ángeles. El punto enfurece a La Nación S.A. Tal vez imaginó otro espectáculo.

   Por ejemplo: ingresa turbado y probablemente ebrio el Presidente Solís al sitio donde lo esperan sus indagadores (el periodista Herrera pidió libre el día queriendo escabullirse del desastre). La Comisión no le concede asiento al Presidente. Un diputado lo increpa: “Así que tú y tus amigos se llenan los bolsillos con las platas del Banco y del cementerito ése, ah!”. El coro de diputados comisionales lanza un “¡Pagarás por tus crímenes, bellaco!”.

   Por desgracia el baile no se desarrolló así. Los respetables miembros de la Comitiva Presidencial tomaron sus sitios en las butacas dispuestas, la Ministra de Economía, señora Geannina Dinarte, mostró la excelencia para la economía del país de contar con más de dos empresas proveedoras de cemento: torna su pequeñez más dinámica. El presidente Solís prolongó la explicación técnica de su Ministra con una explicación política (se le concedió media hora para hacerlo) y los diputados (¡¡¡burros burros burros!!! estima La Nación S.A.) le siguen la corriente, caen en el baile de Casa Presidencial, no le echan en cara a Morales Zapata ni otras contradicciones y deslices… y el Presidente abandona el escenario triunfante cuando debió hacerlo enmierdado para siempre.

    Un Solís triunfal resulta insoportable para el ego de La Nación S.A. Por eso imagina en su editorial cómo Ella habría organizado esa comparecencia. Se ve Parlamento La Nación S.A. Y Corte de Justicia. Como dicen en La Carpio “El poder (dinero) y la palabra aturden. Y el poder y la palabra absolutos aturden absolutamente”.
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   Conversación

   Ignacio, Laura, Silvia (Costa Rica).- Hace unos minutos escuchamos al Fiscal General de la República, señor Jorge Chavarría, diciendo que existían investigaciones en curso respecto de algunos créditos del Banco de Costa Rica y que dentro de ellos se encuentra el que permitió que entrase otro importador de cemento en el negocio. ¿No estará usted defendiendo a los sinvergüenzas?

   HG.- Quien esto escribe no tiene poder ninguno para defender ni para denunciar sinvergüenzas. Mi artículo versa sobre el rencor de La Nación S.A. porque los diputados bailaron sin saber que bailaban una coreografía de la Casa Presidencial. También, como ustedes, escuché al señor Fiscal y me enteré que el asunto del cemento está en investigación pero que, por el momento, la entidad contralora pertinente, no el Banco Nacional, le informó que en el préstamo mismo al nuevo exitoso empresario privado, no parecía existir delito. Pero que seguirán investigando alrededor de él porque se perciben fetideces. Fue terminante al señalar que la Fiscalía estima que existen delitos en el manejo del Banco Nacional. Esperaremos se aclaren. Ahora, en el espacio televisivo en el que escuché esta declaración la noticia anterior a la presentación del señor Fiscal versó sobre una ciudadana atropellada por un vehículo no muy común y al que un video parece haberle tomado la placa. Aunque el atropello ocurrió hace ya tiempos la investigación no ha identificado al vehículo ni menos a su conductor (huyó tras su desacierto). Parece el caso de un clásico conductor pudiente e influyente, o alguno de sus empleados de confianza, o uno de sus parientes cercanos, y de una ciudadana de a pie, afectada, humilde y víctima de un delito. El asunto de la impunidad de los poderosos viene al caso porque en el suceso del cemento las únicas empresas que hasta ahora podían importar y vender cemento también recurrieron, años atrás, a funcionarios públicos para conseguir el duopolio. El empresario cuestionado actualmente, el señor Bolaños, aparentemente realizó maniobras semejantes con personeros de la administración actual y además hizo su negocio con un crédito bancario del sector público. Lo que revelan la trama anterior y la actual es que el Estado costarricense tiene facetas y sectores patrimonialistas y clientelares que no son de hoy y que los grupos y personas que se han servido de ello para hacer parte de su riqueza privada ayer no desean que otros los utilicen hoy. Por supuesto estoy descubriendo el agua tibia. Cuando el PAC hablaba de un gobierno del cambio algunos al menos pensamos que le entraría a estos negativos rasgos estatales y gubernamentales. Pero al parecer la tarea de empezar a remover lógicas patrimonialistas y clientelares o rentistas podría comprometer y paralizar la gestión pública. Es el versito de lo si lo quito me muero y si me lo dejo me mata. Entonces avanzar en sacudirse la corrupción se queda en denunciar que algunos automóviles del sector público han desaparecido. Ridículo. Que los autos desaparezcan sin dejar seña, siendo estatales, no es bueno, pero no es ni de cerca un ataque a los núcleos más dinámicos de la corrupción estatal y privada costarricense. Estos núcleos empezaron a destaparse cuando un Fiscal anterior le entró a dos ex-Presidentes e intentó, sin éxito, hacer lo mismo con un tercero. Por desgracia, fue flor de un día. Pero, insisto, quien esto escribe tiene poder muy menor a cero para defender o denunciar corrupciones y corruptos. 

   Hugo, Esteban (Costa Rica).- Estimamos que resulta cómodo para alguien afirmar que carece de poder para denunciar corrupción y, al hacerlo, ubicarse en el bando de los corruptos. El periódico La Nación desea que la fetidez de los corruptos se puede oler y sea castigada y eso es lo que la anima a denunciar.

   HG.- Que no tengo ese poder se sigue de no poder participar en política por razones jurídicas. Denunciar la corrupción estatal y privada es tarea de partidos políticos y de ciudadanos costarricenses. Pueden existir ciudadanos que se distingan en esta lucha, pero la efectividad de su desempeño se liga con su efectividad en el ámbito de la política, que es terreno de organizaciones ciudadanas (partidos) y sociales. Y, por supuesto, del aparato judicial. En Costa Rica existió un Fiscal General, Francisco Dall’Anese que investigó actuaciones que consideró delictivas de los ex-presidentes Calderón Fournier y Rodríguez Echeverría y que quiso hacerlo también contra el expresidente Figueres Olsen. Solo consiguió una condena (2009) en el primer caso, una espesa sopa de equívocos en los Circuitos Judiciales en relación con el segundo (2010-2016) y no logró avanzar en la tercera investigación (2004). Tuvo más éxito en la condena de un sacerdote (2007) que era el brazo derecho del Arzobispo. Pero la valentía personal del señor Dall’Anese no encontró eco en los partidos ni en la ciudadanía y más bien le significó derrotas en su carrera en el Poder Judicial local. Sus investigaciones y denuncias hicieron que el señor Antonio Álvarez Desanti, actual candidato presidencial del Partido Liberación Nacional, las utilizara para abandonar este partido alegando que lo que lo distinguía al PLN del otro partido mayoritario era que sus acciones corruptas se realizaban con mayor y mejor blindaje. Por ello fue candidato presidencial por un partido que él creó (Unión para el Cambio) en la campaña que dio el triunfo a Óscar Arias (PLN). Su derrota fue muy amplia y dura y Álvarez retornó al Partido apoyando las candidaturas de la señora Laura Chinchilla y del señor Johnny Araya. La mención de Álvarez Desanti viene al caso porque en estos días y con ocasión de la instalación de una nueva Asamblea Nacional del Partido Liberación Nacional se refirió de esta manera al escándalo del nuevo empresario cementero: “¿Cuándo en la historia de Costa Rica se ha visto que un presidente reúna a varios de sus ministros con un empresario participando en un negocio particular y que en cuestión de 72 horas se dicten los decretos que son necesarios para facilitarle los negocios a ese empresario ¿Cuándo en la historia de Costa Rica hemos visto que una actividad empresarial y un negocio se monte desde la misma Casa Presidencial?" (La Nación S.A., 10/09/2017). El señor Álvarez Desanti es abogado y tal vez introdujo las 72 horas para distanciar los casos de los expresidentes Calderón, Rodríguez y Figueres Olsen que no utilizaron ese plazo temporal para ganarse pleitos judiciales (o casi, en la última situación). Porque la respuesta a su pregunta acerca de cuándo en Costa Rica se ha visto que un negocio privado se monte en la Casa Presidencial… resulta fácil y precisa, podría darla cualquier ciudadano si quisiera o le hubiese conferido importancia al asunto: el expresidente Calderón Fournier fue sentenciado a 5 años de prisión en octubre del 2009 por este tipo de asuntos. El expresidente Rodríguez a una pena semejante el año 2011; se anuló este fallo en el 2012 y fue absuelto, debido a su apelación, creo en el 2014. Su situación sin embargo no es del todo clara o definitiva puesto que la Fiscalía ha apelado esta absolución (después de fallar curiosamente en la presentación de una prueba central) y porque tal vez podrían presentarse otras situaciones jurídicas difíciles para él. En el caso del señor Figueres Olsen no se consiguió levantarle cargos judiciales y por ello el delito no existe. Y en estos casos se trata, al menos en uno, de procesos judiciales resueltos localmente. No de especulaciones por la prensa que el Fiscal General afirma estar investigando. La memoria (o el deseo de activarla) de quien esto redacta es, como se ve, algo más precisa que la del señor candidato Álvarez Desanti (quien al parecer confía en que la de los ciudadanos se parezca a la de él), pero la diferencia está en que él utiliza el “escándalo del cemento” para ganar votos y parece saber que a la ciudadanía puede importarle (como chisme, pataleta o etcétera) la corrupción de un gobierno que ya se va, pero que en el fondo tolera la corrupción pública o privada porque cree saber que “no hay de otra”. Es el reino de los poderosos, no de los ciudadanos sencillos. Y los asuntos de los poderosos se resuelven en espacios privados. La prensa no informa de ellos o informa solo si busca algo o no puede evitarlo. El PAC (un nombre propio más que un partido) está en el gobierno, pero no es poderoso. El señor Juan Carlos Bolaños Rojas, protagonista central de los escándalos del ‘cemento chino’ y de un préstamo del Banco Nacional desea ser millonario pero no es poderoso. De modo que resulta fácil darle, a él y a sus amigos en la cabeza. Y en el estómago y en el trasero. Este castigo se puede utilizar para las próximas elecciones y también como lección para que este PAC no gane nunca más.

   Diego, Irma (Costa Rica).- ¿Por qué el PAC no tendría que ganar nunca más?

   HG.- En realidad un Partido de Acción Ciudadana no existe. En su seno se dan tendencias que no se ponen de acuerdo entre sí y que incluso se enfrentan como enemigas. El principal diputado “pacista” en cuestión en los líos recientes, Morales Zapata, es enemigo visceral del fundador del PAC y también diputado, Ottón Solís. Éste último es el abanderado de la probidad en la función pública. Y existen otras diferencias internas, nunca zanjadas, en el seno del PAC. Además de sus divisiones internas, la presencia nacional del PAC es también débil. Su trabajo en provincias y en sectores específicos es floja o inexistente, en parte como consecuencia de sus divisiones internas. Ganó las elecciones presidenciales últimas (2012) más por errores adversarios y circunstancias que por méritos propios. Para el PLN de Álvarez Desanti el PAC es un “enemigo” porque este grupo teme que fallar en dos elecciones consecutivas le haría perder irreversiblemente sus posiciones entre los empleados públicos en los que encuentra los sectores más dinámicos de apoyo. El PLN es también favorito entre los poderosos. Un sector del PAC coquetea con los sindicatos de estos empleados públicos y esto podría resultar peligroso para el apoyo electoral del PLN que además sí tiene un trabajo nacional aunque no una idea-de-país. Ahora, pasadas las elecciones próximas el PLN (también ideológicamente inexistente) podría decidir un acercamiento entre sectores del PAC y sectores del gobierno. Divisiones y corrupciones aparte, la situación fiscal y del país viene demandando hace rato algunos ‘acuerdos nacionales’. Por supuesto, no serán ‘nacionales’ sino entre ciertas cúpulas. La ciudadanía no es tomada en cuenta y en Costa Rica tampoco presiona para serlo. Se vive un destino triste pero muy latinoamericano.
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